Los amigos que… estoy perdiendo

La verdad es simple: yo pasé tanto de ellos como ellos de mí. Jode, pero después de 17 años de haber salido del colegio, las cosas cambian indefectiblemente, para bien, para mal, para todos.

foto_colegio

Muchos de mis compañeros de carpeta se han casado, muchos han tenido hijos, y no necesariamente en ese orden. Yo sigo soltera y la maternidad no está en mis planes, al menos no en el corto plazo. Cómo se portan los niños en el colegio o cómo descubrir si tu marido te es infiel, son algunos de los tantos temas que ahora están off the table en mis conversaciones. Lo cierto es que con ellos, cada vez tengo menos cosas en común.

Para ser sincera, no es que mis amigos ahora se hayan vuelto hogareños y yo siga siendo una loca empedernida sin ataduras. No. Lo gracioso es que acontece todo lo contrario. Para mí, las salidas nocturnas se reducen a charlas con café y eventuales cervezas, uno que otro karaoke, y conciertos, muchos conciertos de (para ellos, extraños) grupos noventeros. En cambio, pareciera que ellos viven en una juerga eterna, con algunas pausas para hacer todo lo demás. Ok, quizás exagero, (de hecho, lo estoy haciendo a propósito), pero las pocas veces que he podido reunirme con ellos no encontraba el hilo de las conversaciones, de alguna manera terminaban hablando de lo que pasó en la juerga anterior.

Los tengo a casi todos en el Facebook, suelo poner like a sus actualizaciones, algunas veces un “jeje” y otras un “jaja”, nada trascendental. No sé en qué andan, no sé qué estudiaron o en qué trabajan. Solo me entero de sus reuniones, a las que por supuesto, ya no voy, y ya no invitan, y ya no voy. El círculo se cerró.

Pese a todo, les guardo mucho cariño, aunque con algunos he cortado por completo el contacto (posiblemente gracias a mi incomprendido humor negro). Y es que ya no somos los mismos niños, lo que antes nos parecía gracioso, ahora nos disgusta, y ahora defendemos con firmeza lo que antes nos enseñaron a odiar. Nuestras personalidades se han desarrollado de maneras muy distintas, y al tener tantos años separados, nos es difícil asumir esas diferencias. Sucede que creemos que seguimos hablando con los adolescentes cuando ya somos adultos.

No sé si este post ayude, o arruine más las cosas, pero me gustaría volver a acercarme a ellos, romper esa barrera que yo, lo reconozco, colaboré a construir. Será complicado, pero no imposible. Mientras seguiré poniendo like a sus fotos en las que algún día espero volver a aparecer.

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9 thoughts on “Los amigos que… estoy perdiendo

  1. Anónimo dice:

    Creo que fuistes sincera…a todos nos pasa…la rutina, las nuevas amistades..en fin muchas cosas…muy interesante tu comentario….muchas gracias..

  2. anna8919 dice:

    ¡Qué deep tu post! Las prioridades cambian al fin y al cabo no? Es una lástima que vayamos perdiendo ese nexo que teníamos con las personas con las que compartíamos días de estudio, risas y llantos. Cha’diablos, ya me deprimí.

  3. Francisco Miguel Venegas Guevara dice:

    hola pamela muy bueno tu post si es ciertos todos cambiamos , el tiempo solo mira al hoorizonte, solo nososotros somos capaces de recordar nuestro pasado y el nuestro fue mutuo por un tiempo y de eso guardo un buen recuerdo a ver si te ubico en facebook para hacer algo mas que solo darte like cuidate espero coincidir contigo por ahi

  4. deybit dice:

    Nunca fui el más popular en el colegió pero fui creciendo y en el camino fui encontrando uno que otro amigo, a los que creí que eran mis amigos, siempre me dijeron que la amistad es como una flor o planta que tu siembras, cuidas, riegas te preocupas por la forma en que crese, eso te demuestra cuanto es el valor de la amistad pero algunas veces te demuestra lo contrario, estar solo no es malo, viendo la soledad como sicología alterna, te hace reflexionar cada día en las cosas que hiciste mal o te salieron mal, fortalece tu alma, hace que no temas a las problemas, teda inteligencia y agilidad para poder resolver problemas por ti mismo y lo más importante te demuestra cuanto bales y te da capacidad a que no dependas de nadie.
    Como dice: Paulo Coelho
    La soledad no es la ausencia de amor, sino su complemento.
    Sin Soledad, ninguna planta o animal puede sobrevivir, ni el suelo pude seguir siendo productivo durante cualquier periodo o tiempo, ningún niño puede aprender sobre la vida, ningún artista puede crear, no hay trabajo que pueda crecer y transformase.
    Por lo tanto, benditos son aquellos que no temen a la soledad, que no tienen miedo de su propia compañía, que no siempre se busca desesperadamente algo que hacer
    Al igual que el amor es la condición divina, por lo que la soledad es la condición humana. Y para aquellos que entienden el milagro de la vida, esos dos estados coexisten pacíficamente.
    En conclusión:
    Si ustedes nunca están solos, no pueden conocerse a sí mismos.
    Y si no te conoces a ti mismo, comenzaras a temer el vacío.
    Pero el vacío no existe. Un vasto mundo se esconde en el alma, a la espera de ser descubierto. Ahí está, con toda su fuerza intacta, pero es tan nuevo y tan poderosa que tenemos miedo de reconocer su existencia.

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